No creo en el destino porque creer en ello supondría creer en un final ya escrito.

sábado, 8 de julio de 2017

Cuando una amistad comienza, es difícil saber dónde acabaran los caminos de ambos.

Se puede pensar que es algo pasajero, tal y como otras amistades empezaron, las cuales ahora son simples ilusiones de las que una vez comenzaron.

O se puede pensar que es una de las pocas que tiene por objeto ser una amistad duradera, en la que la relación continúe por más que pase el tiempo.

Por ello os digo, ¡confiar!  porque si cada día que pasa, se conoce más que ayer pero menos que mañana a esa persona. Puede que sea alguien importante en vuestra vida, o puede que no, pero del camino recorrido siempre se lleva uno la experiencia.


Ser capaces de no ver más allá, vivir y recorrer esa amistad sin prejuicios y disfrutad del el día a día, en saber que mañana os hará sacar una sonrisa, os hará partícipe de su vida,  y os hará ser feliz otro día.

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